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Una Oración para Todos

Una Oración para Todos

Una Oración para Todos

¿Sabías que las personas que son las más fuertes suelen ser las más sensibles?

¿Sabías que las personas que son amables son los primeros en ser maltratados?

¿Sabías que la persona que se encargan de otros suelen ser los que más lo necesitan?

¿Sabías usted que las 3 frases más difíciles de decir son: “Te amo”, “Lo siento”, “Me ayuda”?

A veces, una persona que se ve feliz; en realidad no lo está, por eso hay que mirar más allá de su sonrisa y ver la cantidad de dolor que puede estar adentro de su ser.

A todos los que lean este post, y que están pasando por problemas en este momento, quiero decirles: no están solos: Cristo está aquí, con nosotros, esperando y deseando que le pidamos ayuda.

Quiero empezar una avalancha de oración por todo aquel que necesite.

Pero tienes que estar consciente de algo: tienes que creer y aceptar que Cristo es el único que puede resolver los problemas, Él murió en la Cruz, no sólo para rescatarnos de la condenación eterna; sino para que tuviéramos una buena vida, llena de logros y felicidad, por qué? porque le place! le hace feliz a Dios vernos felices, le hace feliz vernos ricos, sanos, emprendedores y esforzados.

Dios quiere ayudarnos a triunfar en la vida, pero tenemos que darle espacio y eso lo logramos en oración.

Todos tenemos buenas intenciones. Pero hay que dar un salto de la intención a la acción: ¿Puedo preguntarte, donde quiera que estés, cómo te llamas y si de verdad quieres conocer al único Dios capaz de resolver cualquier problema? puedes escribirme un comentario, un tweet o en mi muro en Facebook; donde quieras, sólo hazlo: yo voy a estar orando por ti y por todos aquellos que tienen problemas familiares, luchas de salud, cuestiones de trabajo, preocupaciones de cualquier tipo y sepas que a mí me importa(s).

Por qué hago esto? Sé que puedes sentirte escéptico. Hoy en día, la gente suele ser reacia a la idea de ayudar o recibir ayuda y menos, sin que haya un interés de por medio. Pero ese justamente es el problema: el egoísmo e insensibilidad que reina hoy en día está destruyendo la vida de las personas. Pero hoy podemos revertir la situación.

Hago esto porque soy de los que siempre se preguntan: en qué puedo ser útil hoy? qué puedo hacer para cambiar para bien, no sólo yo; sino mi entorno y las personas con quienes comparto? cómo puedo influenciar positivamente el mundo? Yo no soy un santo, simplemente soy un hombre que quiere marcar la diferencia, quiero hacer algo bueno… porque hubo alguien que lo hizo por mi: hubo alguien que oró por mi, y le oró a alguien que hace dos mil trece años hizo lo que nadie le pidió y lo que nadie creyó que alguien podría hacer: morir en una Cruz por toda la humanidad, para fuéramos todos salvos.

Si me dices que no crees en Dios, te tengo buenas noticias: Dios cree en ti! Si me dices que dónde está Dios en medio de este mundo lleno de injusticias, te diré que justamente; nosotros, las personas, hemos sacado a Dios de todas partes, de nuestras vidas, de nuestros estudios, de nuestro trabajo, de nuestra mente, de nuestras relaciones y lo hemos sustituido con ciencia, con ideas y cosas que ya han probado que no sirven.

Entonces, te puedo decir que la injusticia que reina en el mundo hoy en día se debe a que el hombre no ha traído la justicia de Dios a su vida.

Dios quiere estar con nosotros, pero debemos darle espacio. Cómo lo logramos? pues, orando. “La oración de fe salvará al enfermo, y el señor lo levantará; y si hubiera cometido pecados, le serán perdonados. ” Dice la Biblia, en Santiago 5:15. Qué es una oración de fe? déjame explicarte de una manera sencilla: oración es simple y llanamente, hablar con Dios, como si fuera una persona que está frente a ti (de hecho, así es).

No necesitas recitar palabras cientos de veces, ni un collar, no sacrificar animales ni siquiera pensar: sólo tienes que creer que estás hablando con Él y que te escucha.

No necesitas sonar inteligente ni tratar de impresionar (es Dios, no podrás impresionarlo, Él es quien te va a impresionar!) sólo necesitas ser sincero y que tus palabras expresen lo que piensas, sientes y deseas: no puedes mentirle a Dios, Él te conoce ya. Entonces, Orar es hablar con Dios; ahora necesitas fe: que es creer en algo que no existe… como si existiera.

Dice la Biblia: “Es pues, la fe, la certeza de lo que espera, la convicción de lo que no se ve” Hebreos 11:1. Es creer que lo que no existe sí está presente, sí va a venir; es creer que la palabra imposible es sólo una palabra y no una realidad y qué todo es posible, si puedes creer.

Es no ver las circunstancias ni los problemas ni el dolor: simplemente creer que todo  va a salir bien y que tu tristeza pronto será gozo. Te atreves a creer?

Por esto, la oración es poderosa; porque creer que le hay, creer que eres escuchado y vas a tener respuesta, logra mucho. “La oración eficaz del justo puede mucho” Santiago 5:16. Una oración eficaz es lo mismo a una conversación eficaz, efectiva. Cómo funciona? es simple, si vas a hablar con alguien tienes que buscarlo, llamarlo por su nombre, por su identidad, verdad? Así pasa con Dios, con Cristo, con el espíritu santo.

No puedes esperar a que Dios te escuche si tomas un crucifijo, una estampa, o una estatua o lo que quieras; no lo puedes llamar Aslan o Alá o Budá o San Patricio: no va a responder porque esos no son los nombres de Dios. Quieres saber su nombre? es sencillo: Dios, Señor, Yaveh, Elohim, Cristo, Espíritu Santo. No te salgas de estos nombres y verás que conversarás con la persona correcta.

Luego, para hablar efectivamente con alguien, tienes que decir claramente lo que piensas, y si no lo tienes claro, simplemente decir que no sabes o estás confundido, eso también vale pues se entiende. Es más efectivo decir: “Dios, no te conozco, no sé qué decirte” a aprenderte un rezo o mantra, de memoria y decirlo. la sinceridad es clave. si hablas con la verdad, hallarás justicia… lo cual nos lleva al siguiente punto:

Quién es un justo? pues, sabes? Si crees que Cristo es tu salvador, que vino al mundo a morir por ti y que te ha salvado de todo mal, eso te convierte en un justo. Yo soy un justo porque creo en esto y no me importa lo que digan los libros, ni la ciencia ni las circunstancias.

No me importa si me tildan de loco: esta es la verdad, que Cristo murió por mi, que es Dios y se hizo hombre para poder pagar ese precio y luego resucitó de entre los muertos para dar vida eterna y en abundancia.

En esto creo y soy justo, por lo tanto. Y toda esta mezcla de elementos hace que al orar tengas la llave para resolver tus problemas y tener una buena vida. Nuevamente, te reto: te atreves a creer?

Cómo puedes darle un espacio a Dios y Cristo en tu vida: pues, te invito a que hagas esta oración, repite conmigo:

“Dios, te doy gracias por tu amor infinito, pues enviaste a tu hijo Jesucristo a este mundo, para morir por mi, por los míos por la humanidad. Cristo, en este momento declaro que creo que moriste por mi, para salvarme de la condenación eterna, del mal. Yo te acepto como mi único y suficiente salvador. Te pido que me salves, por el poder de tu preciosa sangre que derramaste en la tierra, para limpiarla y sanarla, así como los que viven en ella. Te pido que borres mi nombre del libro de la muerte y lo escribas en el libro de la vida y no lo borres jamás. Creo que por la sangre de Cristo, soy salvo. Dios, soy salvo y soy creación tuya, hijo tuyo, por la sangre de Cristo, amén.”

A esto los cristianos lo llamamos la oración de fe. Pero puedes llamarla: petición para que Dios me escuche, o declaración de principios, acta de nueva vida. Si no quieres llamarte cristiano (a mi tampoco me gustan las etiquetas ni los clichés) no hay problema; sólo debes confesar lo que aquí te he escrito. Esto es la verdad y sólo basta con creer.

Bastante fácil, verdad? sólo tienes que decirlo y creer, no necesitas cerrar los ojos, poner en blanco tu mente, no necesitas ir a un templo ni colocarte en dirección a un lugar en específico: solo tienes que decirlo y creer, decir que Dios es tu salvador y aferrarte a esa verdad… aunque todo parezca lo contrario. Te atreves a creer?

Ahora bien, sólo tienes que tomar la decisión. de todas maneras, y hagas lo que hagas, voy a orar por ti. Si has leído esto, ya has triunfado en parte; sólo tienes que ponerlo en práctica.

Recuerda, siempre voy a orar por ti y si te atreves, tú también puedes hacerlo. Si me dices que eres cristiano, sabes que no hay nada malo en hacerlo, en confesar que Dios es nuestro salvador. Más bien, le agrada cada vez que lo hacemos.

Hazlo. Realiza estas acciones. Hazlo por todos nosotros ya que nadie es inmune al mal. Espero verte, leerte y sobre todo saber que Dios ha hecho la buena obra en ti. Esto es algo real, es un compromiso, yo lo voy a hacer, voy a orar, sé que algunos lo harán! Te atreves a creer? Vamos a hacerlo!

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